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¿Por qué perdemos el cabello?

¿Por qué perdemos el cabello?

La alopecia es la pérdida anormal del cabello. Todas las personas perdemos entre 70 y 100 cabellos por día de forma fisiológica, existiendo oscilaciones en función de distintos factores como la dieta, el nivel de estrés o las alteraciones hormonales. Cuando una persona pierde más cantidad que la señalada, se habla de alopecia.

Las alopecias pueden ser temporales (como los efluvios telógenos asociados a anemia o estrés), o permanentes (como las llamadas alopecias cicatriciales).  Lo más frecuente es que esa pérdida de cabello se produzca en la cabeza pero puede afectar a también a cejas, pestañas, barba, axilas y hasta a la zona genital.

Para entender el ciclo vital del pelo, es importante entender que cada folículo piloso tiene una vida media de entre 2 y 7 años, y que pasa por una fase de crecimiento (anágena), de madurez (catágena) y de caída (telógena). Este ciclo puede verse alterado por diversos factores que pueden generar una caída excesiva, como por ejemplo:

Estrés

Haber sufrido una enfermedad grave, un estresor emocional importante o una operación mayor puede causar una pérdida repentina de gran cantidad de pelo pasados varios meses. Normalmente suele ser temporal. Padecer ansiedad de forma crónica también puede provocar una caída inusual, y la solución en este caso pasa por aprender a entender y gestionar esta ansiedad, lo cual también redundará en un beneficio en nuestra salud global.

Problemas hormonales

Las personas con problemas de tiroides pueden sufrir alopecias temporales. Del mismo modo, el cabello se ve afectado por desequilibrios en las hormonas sexuales, tanto masculinas como femeninas, afectando al crecimiento y a la salud capilar. Es lo que sucede en pacientes con síndrome del ovario poliquístico.

Alopecia por embarazo o parto

Es muy frecuente que mujeres que acaban de dar a luz manifiesten una pérdida de cabello aguda, que posteriormente se recuperará de forma espontánea. Se considera una alopecia fisiológica, ósea, no patológica.

Alopecia autoinmune

También llamada alopecia areata, es consecuencia de una reacción anormal de nuestro sistema inmune contra la propia estructura pilo-sebácea (el pelo), al que considera ajeno por error. Suele haber antecedentes personales o familiares de otras enfermedades autoinmunes como tiroiditis de Hashimoto.

Medicamentos

Ciertas medicinas pueden provocar una pérdida de pelo que se suele solucionar al terminar el tratamiento. Entre los medicamentos que pueden afectar negativamente a nuestro pelo están los anticoagulantes, anticonceptivos,  y antidepresivos, entre otros.

El tratamiento de la alopecia dependerá del origen de las misma, y se debe individualizar en la medida de lo posible. En una paciente joven con ferropenia, se deberá priorizar la reposición de depósitos de hierro en su organismo; mientras que en un paciente con alopecia autoinmune debería priorizarse la atenuación del estado  pro-inflamatorio y el control del estrés, pues se ha observado una gran asociación entre ambos.

De forma más general, es clave garantizar que los nutrientes adecuados lleguen por medio del torrente sanguíneo directamente al bulbo piloso. Un buen suministro de alimentos con el contenido necesario de proteínas, vitaminas (de los grupos A, B y C, principalmente) y minerales (hierro, zinc, manganeso y silicio, entre otros) mantendrá nuestra salud capilar en las mejores condiciones posibles para nosotros, teniendo en cuenta que su evolución estará siempre condicionada, en última instancia,  por nuestra propia genética..

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